Es mucho más fácil, las primeras veces, poner al bebé en el pecho si estás sentada en una silla cómoda o una mecedora. También necesitarás almohadas. Póngalos detrás de su espalda, bajo sus codos, y de rodillas para soportar el peso del bebé. Usa un pequeño taburete para levantar las rodillas. Necesitas estar relajado, sin que ninguno de tus músculos se canse.