Hay 3 tipos de secadoras en el mercado:- La secadora con ventilación. Tiende a desaparecer porque requiere una instalación especial. Este tipo de secador proporciona aire caliente a través de un sistema de ventilación. Luego evacua el agua a través de un largo conducto de evacuación (de unos 1,20 metros) que debe conectarse a un respiradero. En resumen, este sistema es más adecuado para una casa que para un apartamento. Además de esta limitación, la secadora ventilada es muy intensiva en energía en comparación con sus pares. Gasta mucha energía en resultados que a veces no están a la altura. Para ser desterrado: lino delicado, rápidamente dañado por la resistencia que calienta demasiado y que no seca todos los textiles. Sus puntos positivos: su bajo precio. El precio medio de una secadora con ventilación es de 200 euros. No requiere mantenimiento, no hay bandeja de drenaje o filtro para limpiar. La secadora con la condensación convencional. Este es el modelo de secadora más extendido en el mercado. No requiere un conducto o un respiradero, sólo una toma de corriente. El agua es drenada en una bandeja de recolección que debes recordar vaciar. Sus puntos débiles: consume mucha energía debido a su resistencia. También debe pensar en ventilar su casa porque el agua evacuada permanece en el aire y crea humedad, que es fuente de moho y otros inconvenientes. Puntos fuertes: Su instalación es fácil y su precio medio sigue siendo razonable: 350 euros – La secadora con bomba de calor. Es el Rollo de los secadores. El elemento calefactor es reemplazado por una bomba que recupera el aire ambiente de la habitación para calentarlo. Con este sistema, la temperatura es la mitad de alta en comparación con los otros dos tipos de secadores. El agua también se drena en un tanque que debe ser vaciado regularmente y los filtros del condensador deben ser limpiados con agua. Sus puntos fuertes: El consumo de energía se reduce visiblemente gracias al sistema de bombeo. Además, el secador emite muy poca humedad y por lo tanto puede ser colocado en un armario para ahorrar espacio. Conveniente cuando el espacio es escaso, como en un apartamento. El tiempo de secado es más largo porque la temperatura es más baja, pero permite secar los textiles delicados sin dañarlos.