El sistema de iluminación desempeña un papel fundamental para garantizar una conducción segura. Nos permite ver, ser vistos e indicar nuestro comportamiento. Una bombilla quemada debe ser cambiada inmediatamente. También, un mal funcionamiento Una de estas bombillas puede dar lugar a una multa de entre 68 y 138 euros por parte de la policía. Por último, la conducción sin luces durante la noche o con visibilidad reducida puede provocar la pérdida de 4 puntos en el permiso de conducir, o incluso la suspensión.